jueves 29 de noviembre de 2007

Saboteando el futuro de todos

Si algo caracteriza a nuestro país es la diversidad de climas, paisajes y recursos naturales. Frente a los continuos avances de grandes empresas multinacionales, una vez más, uno de los más preciados recursos se está viendo amenazado: el agua.

La Pascua Lama es un proyecto de desarrollo minero que consiste en la explotación a cielo abierto de un yacimiento de minerales de oro, plata y cobre, y su consecuente procesamiento para obtener metal doré (oro, plata) y concentrado de cobre. Se trata de un proyecto binacional –las obras y operaciones se realizarán tanto en Chile como en Argentina- y ha sido desarrollado y financiado por la empresa multinacional Barrick (de la cual es miembro George Bush padre).

El yacimiento se ubica en la Cordillera de Los Andes, sobre el límite internacional. Del lado chileno se sitúa en la Región de Atacama, en la Provincia de Huasco; mientras que del lado argentino se localiza en la Provincia de San Juan. Los dos glaciares que se despliegan por sobre los minerales que pretenden ser extirpados de estas tierras, son considerados una de las reservas acuíferas más abundantes y puras del mundo.

Con una inversión estimada en 2.500 millones de dólares y una vida útil de 20 años, la explotación pone en riesgo el hábitat andino. Los daños estimados son innumerables, desde la destrucción de dos grandes reservas naturales (Glaciar Estrecho y Glaciar los Amarillos), pasando por la generación de toneladas de residuos, la contaminación del aire y del suelo, hasta el enorme consumo de agua necesario para la producción (se estima que en los 20 años de funcionamiento se consumirán 23.336.640.000 litros).

Sin embargo, la empresa asegura que “las instalaciones del proyecto están determinadas teniendo en cuenta la seguridad de los trabajadores, las necesidades técnicas y el cuidado del medioambiente”. Además, se ocupa de resaltar los grandes beneficios económicos que implicará para la zona, gracias a la creación de “alrededor de 5.500 puestos de trabajo” durante la etapa de construcción y “1.660” en la fase de operación.

Una vez más nuestros gobiernos ponen en manos de extranjeros el futuro de nuestros hijos. Las grandes empresas internacionales disponen de mecanismos de presión suficiente como para “tentar” a cualquier Nación tercermundista, de los grandes beneficios monetarios de la instalación de sus plantas, pese a los posibles perjuicios y deterioros ambientales.

Más información:

- OLCA- Laboratorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales

- No a la Pascua Lama

- Eco Portal

martes 20 de noviembre de 2007

Belleza poco real

(video de la campaña "Belleza real" de Dove)

Hace tiempo que circulan por diversos medios una serie de publicidades de la marca “Dove” que tienen por objeto resaltar la belleza real. Algunos se preguntarán ¿Cuál es la belleza real?

Un término complicado de definir y limitar el de belleza, ya que cada uno de nosotros la puede encontrar en miles de personas, cosas, paisajes, que se despliegan al nuestro alrededor. Incluso puede decirse que es bastante subjetivo esto de ver a alguien lindo o no, ya que se ponen en juego nuestras percepciones, nuestras creencias, nuestras culturas.

Es real que estas publicidades también buscan vender un producto, pero es de elogiar que se diferencien en cuanto a la forma de hacerlo. Se trata de una verdadera estrategia de marketing, seguramente producto de investigaciones que arrojaron como resultado la necesidad de identificar el producto con el público consumidor.

Actualmente resulta imposible igualar las imágenes que se extienden por los medios audiovisuales a las de personas reales. Los avances tecnológicos han acompañado este fenómeno y posibilitado este tipo de maniobras.

Lo importante es que nosotros, los consumidores, seamos concientes y conozcamos estas estrategias, para no engañarnos ni pretender equipararnos al continuo fluir de imágenes que circulan a nuestro alrededor.

(campaña de Dove)

jueves 15 de noviembre de 2007

¿Por qué no un boicot a Punta?

Desde hace meses, muchos argentinos hemos decidido adherirnos a numerosas propuestas vinculadas con la lucha contra la inflación. A raíz de la continua suba en los precios de diversos productos (papa, tomate, etc), muchos de nosotros optamos por no consumir los mismos, al menos hasta que los costos disminuyeran.

No sólo el aumento en los importes de los productos puede ser un posible generador de este tipo de medidas. Las cuales se erigen como un verdadero recurso para quienes no contamos con mecanismos de presión e influencia suficiente ante determinados grupos. Por qué no implementar entonces esta política en otros ámbitos, con distintos fines.

Esta es la propuesta que desde hace unos días circula por algunos sectores, “hagamos un boicot a Punta” –quienes claro sean lo suficientemente afortunados para veranear en aquél rincón del planeta-. La idea es que este año las vacaciones no sean del otro lado del Río de la Plata. ¿Por qué razón? Y sí, por el ya muy conocido conflicto por las papeleras. Tal vez, ésta sea una forma de mostrar al mundo nuestro desacuerdo con su funcionamiento y “afectar” (al menos económicamente) al vecino país.

Seguramente algunos creerán que es una medida un tanto injusta, ya que no todos los uruguayos han apoyado las decisiones gubernamentales ni han participado en la toma de las mismas. Otros considerarán que con este tipo de disposiciones nada cambiará, ningún perjuicio real generará. Pero tal vez esta sea una excusa para veranear en nuestras costas y colaborar así en el crecimiento de nuestro país.

Así que ya saben, los que tengan la suerte de elegir a donde ir de vacaciones y quieran apoyar de alguna forma la lucha de los pueblos aledaños al río uruguay, piensen en algún destino argentino y disfruten de nuestros hermosos paisajes.
("Coliflatulencias", Dr. Lecter)


(video realizado`por "La Liga" en momentos en que se estaba instalando la papelera en Fray Bentos, Uruguay)

Notas relacionadas:

- Protesta con olor a coliflor hervido (La Voz)

- Toman muestras para ver si Botnia contamina (La Nación)

- Papeleras: Tabaré, triste por el conflicto (La Voz)

lunes 12 de noviembre de 2007

Bichos del consumo


Hace tiempo que observo un escenario que al principio resultó completamente extraño, pero que con el tiempo terminó por habituarme. Todas las mañanas, frente a los numerosos ingresos de uno de los centros comerciales cordobeses, es posible visualizar gente que se agolpa a esperar, ansiosa e impaciente, el momento en que se abran las puertas del “gigante comercial”.

¿Tan desesperados estamos los hombres ante el consumo? Resulta indudable que con el correr de los años, el materialismo y el surgimiento continuo de nuevas necesidades que satisfacer, nuestra sociedad se ha visto inmersa en un perpetuo círculo de consumo. El capitalismo, la producción en serie y el auge de la publicidad son algunos de los factores que han influenciado de sobremanera en nuestro actuar cotidiano.

Y los centros comerciales (shoppings) son la “vedette” de esta época. En un solo lugar, miles de personas pueden satisfacer al mismo tiempo la mayoría de sus necesidades (desde comprar un par de zapatos, comer algo, ir al cine, hasta pagar los impuestos inmobiliarios). Lo que además implica una notable ganancia de horas, de tiempo, hoy tan preciado por los atareados individuos.

El hecho es que estamos ante un fenómeno que nos atrapa y nos lleva por caminos no muy deseados. No creo que sea elogiable amontonarnos frente a las puertas de un sitio que insita al consumo por el consumo mismo. Creo sinceramente que es este el problema, cuando pasamos a ser un elemento más del mercado, sujetos a las reglas de la oferta y la demanda. Está en nosotros impedir las manipulaciones que rigen hoy nuestro accionar.




(un poco largo el video, pero vale la pena)

jueves 8 de noviembre de 2007

Después de 12 años, los primeros avances

La causa judicial por las explosiones en la ciudad de Río Tercero ha dado un vuelco en los últimos días. El juez federal subrogante de Río IV, Oscar Valentinuzzi, avanzó sobre la hipótesis de vinculación de lo sucedido en 1995 con la venta ilegal de armas.

La causa penal
El 26 de octubre, el juez ordenó el procesamiento de 5 oficiales de la Fabrica Militar y de la Dirección General de Fabricas Militares como “presuntos autores de estrago doloso agravado en grado de coautoría” (Alberto Franke, Edberto González de la Vega, Jorge Antonio Cornejo Torino, Oscar Nicolás Quiroga y Marcelo Diego Gatto). Los cuales fueron citados a indagatoria en el mes de diciembre.

Asimismo, fueron imputados y citados a declarar a fin de año, el ex presidente Carlos Menem y el ex jefe del Ejército y actual embajador en Colombia, Martín Balza. Como así también Oscar Baeza, Raúl Gómez Sabían, Antolín Mosquera, Jorge Ezcurra; y Máximo Rosendo Groba.

En lo civil
En agosto Valentinuzzi dictó la primer sentencia favorable con motivo de los daños materiales sufridos por Amelia López Rodríguez, como consecuencia de las explosiones. Existen al momento 11 mil demandas civiles en reclamo por resarcimiento económico.

Historia de una causa judicial
Ana Gritti, viuda de uno de los fallecidos como consecuencia de las explosiones (Holder Dalmasso) fue quien dio inicio a la causa penal. Al frente de la misma estuvo durante casi una década el juez federal Luís Martínez, quien sostuvo la hipótesis del presunto accidente. Se realizaron entonces distintos peritajes con el objeto de determinar las causas de la explosión, los que luego fueron desestimados.

Martínez elevó la causa a juicio oral y público. Frente a esto, el Tribunal Oral nº 2 de la Cámara Federal de Córdoba solicitó que se continuara con la investigación, ya que no existía certeza acerca del origen de la explosión.

Tiempo más tarde, una pericia realizada por ingenieros docentes de la Universidad Nacional descartó la hipótesis del accidente. Tanto el juez como el fiscal de la causa fueron reemplazados por el conjuez Diego Estévez y el fiscal adjunto Carlos Stornelli, respectivamente.

El nuevo magistrado sostuvo la hipótesis del atentado, pero centró la investigación en la supuesta responsabilidad de los propios trabajadores de la fábrica y no en la vinculación con la venta ilegal de armas. De esta manera, a fines de 2006 se dictaminó el sobreseimiento a los militares imputados, a través de un fallo escandaloso en el que Estévez utilizó una página de Internet (http://www.rincondelvago.com/) para objetar la pericia. La Cámara Federal de Córdoba (integrada por Ignacio Vélez Funes, Humberto Aliaga Yofré y Gustavo Becerra Ferrer) dejó sin efecto el fallo y apartó al juez por “desconocimiento del derecho”.

En reemplazo de Estévez, la jueza subrogante Clara Curtido estuvo a cargo durante algunos meses de la causa penal. Luego, Oscar Valentinuzzi fue designado titular de la misma. El actual juez federal asegura que existe un alto grado de probabilidad de que la explosión se haya producido “de manera intencional, programada y organizada” con el objeto de “ocultar un faltante de proyectiles, municiones y/o explosivos” en la Fábrica Militar.Para todos los procesados se ha interrumpido la prescripción. Por su parte, la querellante penal Ana Gritti no descarta pedir en su momento que sea declarada delito de lesa humanidad, a los efectos de la imprescriptibilidad.




(querellante de la causa)

Fechas de indagatoria:

3 de diciembre – 9hs – Jorge Baeza
4 de diciembre – 9hs – Norberto Osvaldo Emanuel
5 de diciembre – 9hs – Máximo Rosendo Groba
10 de diciembre – 9hs – Jorge Jesús Ezcurra
11 de diciembre – 9hs – Antolin Mosquera
12 de diciembre – 9hs – Raúl Julio Gómez Sabaini
17 de diciembre – 9hs – Carlos Saúl Menem


(A Martín Antonio Balza no se le fijó fecha indagatoria con motivo de que está pendiente de resolución la “Falta de Acción” planteada. A Coquet y Villanueva se les ha dicatado “Falta de Mérito”).


Notas relacionadas:

- Explosiones en Río Tercero: citaron a Menem (La Voz)

- Menem, citado a declarar por Río Tercero (La Nación)

- Río Tercero: expectativa a 12 años de la explosión de la Fábrica Militar (La Voz)

El tiempo no silencia

(acto en plaza San Martín)

El sábado 3 de noviembre se conmemoró un nuevo aniversario por las explosiones en Río Tercero. Como cada año, vecinos de la ciudad marcharon por sus calles con el objeto de hacer oír, una vez más, sus demandas de justicia.

El día estaba nublado, como el sentimiento de aquellos que desde hace años anhelan respuestas que nunca llegan. La movilización comenzó en la intersección de las calles Libertad y Fray Justo y Santa María de Oro. Desde allí partieron decenas de riotercerenses, acompañados por el ensordecedor sonido de bombos y redoblantes. En comparación con otros años la participación fue escasa; fruto, seguramente, de los más de 12 años de continuos llamados al esclarecimiento. Pero la lucha perdura en las voces de aquellos que no olvidan y siguen a la espera de nuevos avances en las investigaciones.

Pese al pedido de los organizadores de mantener las puertas cerradas de los comercios céntricos, la mayoría de los mismos permanecieron abiertos. Sólo se dio lugar a tal solicitud durante los pocos minutos en que los vecinos se movilizaron frente a las vidrieras expectantes de consumidores. Tal vez sea este hecho el generador de las principales críticas, ya que el pedido de justicia no es propiedad exclusiva de quienes participaron de la convocatoria, sino de toda la ciudadanía.

La marcha se desarrolló con la serenidad propia de quienes conservan la certeza del legítimo reclamo. Al llegar a la Plaza San Martín un pequeño acto dio cierre a la jornada. El grupo de teatro local “Tablados” realizó una representación alegórica y todos los presentes entonaron “Porque cantamos”, de Mario Benedetti (ver letra canción) en compañía de la guitarra de Guillermo Vigliecca.


(marcha por calle Libertad)

(marcha por Av. San Martín)


(representación artística - "Tablados")


Cuando explotó la calma

(pinturas de Raquel piedrabuena)

Hace 12 años, el 3 de noviembre de 1995, Río Tercero (Córdoba) sufrió una de las más terribles tragedias en la historia de nuestro país. Tal vez el número de víctimas no fue elevado –en comparación a lo que podría haber sido en caso de que las bombas hubieses efectivamente detonado- pero las consecuencias del siniestro todavía hoy pueden visualizarse. Aquel acto se cobró la vida de siete personas: Romina Torres, Aldo Aguirre, Leonardo Solleveld, José Varela, Holder Dalmasso, Laura Muñoz y Elena Rivas; además de los centenares de heridos y grandes destrozos materiales.

La explosión se sucedió en la Fábrica Militar de esta ciudad, un poco antes de las nueve de la mañana. Las esquirlas volaban por los aires, el impactante humo negro se desplegaba por el cielo riotercerense. Los destrozos fueron incalculables (numerosas casas fueron destruidas totalmente, los vidrios se fragmentaban al ritmo de de la onda expansiva). Pero la peor imagen era la personificada por los ciudadanos, por aquellas personas que corrían desesperadas por las calles en busca de resguardo. Si algo reinaba en esa mañana eso era el desconcierto, el caos y la confusión.

Yo era una niña en aquel entonces, con tan sólo 9 años de edad. Pero recuerdo algunas imágenes que creo nunca se borrarán de mi memoria. Mejor así, esa remembranza nos impide dejar atrás el pasado y alimentar el pedido de justicia. Mi historia no es traumática, creo que incluso no merece ser contada. Solo es uno más de los incontables relatos originados aquel día, porque inevitablemente, para quienes lo hemos vivenciado, esa jornada nunca será relegada.

Minutos después de la explosión, en medio del fuerte desconcierto, el Ministerio de Defensa difundía la versión del “accidente” como consecuencia de un “error humano”. Todavía no comprendíamos lo ocurrido cuando el gobierno ya deslindaba responsabilidades.

Es que a principios de ese mismo año, se había denunciado la venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador por el estado nacional, y con motivo de esa causa el fiscal federal Carlos Stornelli y el juez federal Jorge Urso pretendían investigar el posible faltante de armas en las fábricas militares del ejército, entre ellas la de Río Tercero.

Fue es ímpetu por asegurar y ratificar la versión del accidente por parte del Estado, lo que despertó las primeras sospechas en la comunidad. Tiempo después, la estrecha vinculación entre la venta ilegal y las explosiones de 1995 no podría desmentirse. A pesar de ello, todavía hoy, a 12 años de la tragedia, no hay culpables.




Notas relacionadas:

- Explosiones de la Fábrica Militar de Río Tercero (www.quenoserepita.com.ar/registro_riotercero)

- A 12 años de las explosiones, Río Tercero no se rinde (http://argentina.indymedia.org/news/2007/11/561621.php)