La libertad de prensa, la posibilidad de opinar, de disentir, de poner en acción nuestras ideas a través de esa incomparable herramienta que es la palabra -fundada y bien utilizada por supuesto-, son tópicos sensibles para quienes trabajamos -o pretendemos hacerlo- en los medios de prensa, y que muchas veces evadimos. Pero siempre surgen situaciones que vuelven a colocar en el "tapete" estos temas, y nos hacen reflexionar sobre nuestro rol en el entramado, cada vez más complejo, de la comunicación.
Lo que sucedió con la caricatura de Hermenegildo Sabat a nivel nacional, o con el periodista y profesor universitario Enrique Lacolla en Córdoba, son ese tipo de circunstancias que "revolucionan" los medios y a quienes trabajan en ellos.
Al respecto, un fragmento del comunicado de prensa del Cispren:
"El Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba denuncia y repudia un episodio de censura que resulta ejemplificador acerca de cómo los trabajadores de prensa y el derecho a la información de la ciudadanía han estado entre las principales víctimas del fuego cruzado de las últimas semanas entre los dueños del Estado, los dueños del campo y los dueños de la comunicación.
(...) La desafectación de Lacolla, iniciada con el rechazo de una nota titulada “La sedición del campo”, coincide con la asunción del control total de la empresa Cimeco -propietaria de La Voz- por parte del Grupo Clarín, que participa en forma directa en los agronegocios y cuenta en su directorio con poderosos terratenientes y empresarios del sector agropecuario. El mensaje es muy claro: no hay lugar para el disenso ideológico en los grandes medios de comunicación. Y menos en momentos en que en un conflicto se dirimen intereses propios o de sus aliados.
Nota relacionada:
-'La censura no existe mi amor' (Sos periodista)


2 comentarios:
Muchos comentaron al respecto en esta nota que ya tiene varios días...
http://www.sosperiodista.com.ar/Cordoba/Lacolla
http://eci-landia.blogspot.com/
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