jueves 8 de mayo de 2008

Profesionales en riesgo

Parece que los comunicadores estamos en peligro. Hasta el momento, más allá de casos aislados o muy específicos (corresponsales de guerra, "Caso Cabezas" en argentina, etc), el periodismo no era considerado una profesión de alto riesgo.

Ahora las cosas son distintas, parece que en Latinoamérica no es "seguro" ser periodista, al menos, no es seguro ser uno bueno, sagaz, audaz y comprometido.

Un cable de la Agencia de Prensa EFE, señala que muchos gobiernos de América Latina ejercen fuertes presiones a los medios y sus miembros. ¿Cómo? con mecanismos muy parecidos a los que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ha implementado en nuestro país.

El informe se refiere a los presidentes "izquierdistas" de este lado del mundo (Evo, Lula, Chávez), pero no menciona a nuestra presidenta. ¿Será por que Cristina no es de izquierda? ¿por qué no atenta con las libertades de prensa? o ¿por que simplemente la olvidaron?

En América Latina ocho informadores perdieron la vida en 2007 por ejercer su profesión, y Cuba, con 24 informadores en prisión, es "el segundo mayor carcelero de periodistas después de China", según el informe de 2007 publicado desde Viena por el Instituto Internacional de la Prensa (IPI).

Para el Instituto, México es el país más peligroso de Latinoamérica para ejercer la profesión, ya que en el transcurso del año pasado dos periodistas fueron asesinados y ocho se encuentran desaparecidos.

"Cuando no se enfrentan con violentos ataques y amenazas de muerte, los periodistas en América Latina hacen frente al acoso jurídico, administrativo y económico", resume el IPI en su informe anual sobre la libertad de prensa.

Las penas por "difamación y desacato" junto a los ataques físicos y amenazas, han provocado un aumento de la autocensura entre los medios latinoamericanos.
Desde el poder también se ponen impedimentos al trabajo de los informadores, denuncia el IPI. "Los líderes izquierdistas de América Latina, entre ellos Hugo Chávez, de Venezuela; Evo Morales, de Bolivia; Rafael Correa, de Ecuador; y Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, continúan mostrando una agresiva intolerancia hacia los medios críticos".

Estos dirigentes
"atacan ferozmente a los mayores medios privados de comunicación, acusándolos de ser antigubernamentales, negándoles entrevistas y el acceso a la información, y usando la asignación de la publicidad estatal para premiar o castigar a los medios por su cobertura".